PRESENTACIÓN

Este blog nace con la intención de llevar la Hermandad de Palomares a todos los rincones posibles. Somos conscientes de vivir en una época donde la informática e internet están al alcance de todos, y se hace necesario para estar comunicados e informados. Por ello, sirviéndonos de esta herramienta y dándole un uso adecuado, ponemos en marcha este nuevo proyecto.
En este espacio pretendemos dar a conocer nuestra Hermandad con la publicación de noticias, fotografías, artículos de actualidad, convocatorias de cultos, historia, colaboraciones, escritos, y un sin fin de ideas a las que iremos dando forma conforme este blog comience a tener vida propia y se convierta en una página a consultar periódicamente por todos los que ahora, por primera vez, accedéis a él.
Pedimos a todos vuestra colaboración. En primer lugar, para que cada uno a su vez lo dé a conocer, para que este blog pueda llegar al máximo de personas, y en segundo lugar, que hagáis vuestro este espacio, donde cada uno pueda colaborar enviando contenidos, comentarios y fotografías apropiados al carácter del mismo. De este modo, este blog crecerá y servirá como instrumento de consulta haciendo de la Hermandad de Palomares una asociación viva y presente en cientos de hogares. Para ello disponéis también del correo electrónico, que es hdad.palomarescoronada@gmail.com.

jueves, 29 de octubre de 2009

LAS FIESTAS DE TODOS LOS SANTOS DE 1948

A continuación insertamos una carta de nuestro insigne paisano D. Antonio Briante Caro sobre las Fiestas de los Santos dirigida a su gran amigo y paisano D. Juan Marín Fernández, entonces seminarista, quien la donó en su día a la Hermandad de la Patrona para que formase parte de su patrimonio:

Trebujena a 5 de Diciembre de 1948
Sr. D. Juan Marín Fernández - Sevilla-
Mi querido amigo:
Tengo en mi poder desde ha ya dos meses una carta tuya, muy grata por cierto, que tiene fecha 2 de octubre pasado, y de la cual te debo ignominiosamente la respuesta. Solamente tu benevolencia, bien probada por mí, puede perdonarme de esta falta, por más que yo tratara de justificarme con mis quehaceres del campo, mi cansancio de vejez, la escasez de luz eléctrica, etc. Nada. No me valen achaques. Quedamos, pues, en que te pido rendidamente perdón por esa falta y espero tu indulgencia.
Se me pasó la fiesta de Todos los Santos sin escribirte. Me preocupé por entonces de escribirte por extenso comunicándote mis impresiones que seguramente tú hubieses leído con emoción. ¿Cómo no tratándose de cosas de nuestra tierra natal?
Porque no sé que secreto encanto tienen para mí las noches de Todos los Santos en mi pueblo. Me gustan mucho más que las de la fiesta de Nuestra Señora del mes de agosto. No sé; no sé por qué. Alguna razón debe haber por medio.
En el ambiente de melancolía otoñal del ocaso del 31 de octubre, la procesión tiene un tono más solemne. La imagen de Nuestra Señora resplandece más entre los apretados cirios en contraste con las sombras de la noche que cae sobre los campos dormidos que rodean el reducido perímetro de la villa. El recogimiento del pueblo es, en efecto, más solemne. Su fe más viva y encendida. La virgen parece sonreírnos entre lágrimas. Ah, todos nos sentimos misteriosamente reconfortados cuando ponemos en ella nuestras miradas, nuestras oraciones y nuestras esperanzas.
Luego en la noche de Todos los Santos la fiesta es más serena que en agosto, tiene un sabor más íntimo y hogareño. Los puestecillos de golosinas agrupados en la plaza, corazón del pueblo, contribuyen con sus luces a la sana alegría del paseo. No hay caseta de baile, ni falta que hace, y hasta las inevitables borracheras parecen más decentes…
No sé que tendrá la fiesta de todos los Santos en Trebujena que alguna vez he tratado de describirla y nunca lo he hecho con justeza. (…)
Otro día (que haya luz eléctrica como esta noche) te trataré algo de arqueología. Y nada más por hoy. Con mis afectuosos saludos a tu amigo Martínez Liñán. Recibe la segura estimación de tu amigo.




NOTA: D. Juan Marín Fernández y D. Juan Martínez Liñán son los autores de la letra del Himno de la Virgen de Palomares (acabado el 29 de Abril de 1949) El autor de la música fue otro compañero seminarista,D. Francisco González Rivas.